Carta enviada a la Conselleria de Sanidade gallega. Para su difusión:


Estimados señores:


Nos han informado que a lo largo del año en curso la Consellería de Sanidade Gallega exige a los hospitales privados de Galicia, entre ellos el Hospital Povisa de Vigo, la presencia de médicos especialistas en Medicina Intensiva como requisito obligatorio para validar su actividad en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), rechazando a los anestesiólogos como garantes de la atención en dichas unidades. Esta demanda es una interpretación arbitraria, sin precedentes en España, del Real Decreto 1277/2003, de 10 de octubre, por el que se establecen las bases generales sobre autorización de centros, servicios y establecimientos sanitarios.
Esta exigencia no se justifica ni por la letra ni por el espíritu del legislador del Real Decreto 1277/2003, donde en ningún momento se habla de unidades de cuidados intensivos sino de la Unidad U.35 Anestesia y reanimación, y la U.37 Medicina intensiva.


La U.35 Anestesia y reanimación contiene las unidades de cuidados intensivos de Anestesia (UCI de Anestesia) que atienden pacientes críticos tanto médicos como quirúrgicos. Esa es la realidad europea y española, donde en el Hospital Universitario de Basurto en Bilbao, Hospital Clinic de Barcelona, Hospital General Universitario de Valencia o la Clínica Universidad de Navarra, entre otros, que son hospitales de tercer nivel, públicos y privados, NO existe la U.37 Medicina Intensiva, sino que todos los cuidados intensivos médicos y quirúrgicos son provistos por la U.35 Anestesia y reanimación, en las UCI de Anestesia.


Es incomprensible y arbitrario, y no se justifica por el Real Decreto 1277/2003, que se pretenda exigir una presencia de la U.37 en el Hospital Povisa de Vigo, el hospital privado más grande de España que es un referente y modelo en la sanidad española por su calidad en la atención al paciente crítico médico y quirúrgico, que cumple todos los requisitos de calidad del Ministerio de Sanidad y que ha superado la norma de sistemas de gestión de la calidad (ISO) reconocida internacionalmente.
Esa exigencia es un desprecio a la especialidad de Anestesiología y Reanimación y denota ignorar la cualificación y trabajo de los anestesiólogos en los cuidados intensivos.


Los anestesiólogos que trabajamos en cuidados intensivos ofrecemos una continuidad de cuidados y una eficiencia en el uso de recursos humanos superior a la que proveen los especialistas en Medicina Intensiva.


Sorprende también que la administración sanitaria gallega no haya enviado ningún documento argumental, y que la exigencia de especialistas en medicina intensiva para dar la autorización en Cuidados Intensivos no haya sido comunicada por escrito. La administración está obligada a justificar sus actuaciones. Si no es así se trata de una aplicación arbitraria del Real Decreto 1277/2003 y eso está condenado por la constitución española, que en su artículo 9.3 establece que: "La Constitución garantiza el principio de legalidad, la jerarquía normativa, la publicidad de las normas, la irretroactividad de las disposiciones sancionadoras no favorables o restrictivas de derechos individuales, la seguridad jurídica, la responsabilidad y la interdicción de la arbitrariedad de los poderes públicos". La interdicción de la arbitrariedad de los poderes públicos es uno de los supraprincipios jurídicos, conforme a los cuales debe interpretarse todo el ordenamiento jurídico y se trata de una formulación concreta y básica del Estado de Derecho.


Rogamos que se reconsidere esta postura para retrotraer esta demanda injustificada, o que se informe por escrito de la justificación de esa demanda para poder defender las competencias en cuidados intensivos de la especialidad de Anestesiología y Reanimación.

Dr. Pablo Monedero, presidente de la Sociedad Vasco-Navarra-Riojana de Anestesiología y Reanimación.